El método CaCo consiste en alternar caminar y correr en un mismo entrenamiento, bajo los parámetros del entrenamiento interválico y nos prepara para poder correr de forma segura y disfrutar de la actividad. Es un sistema fantástico para deportistas poco experimentados, para quienes se inician en la actividad o para quienes no pueden mantener la carrera durante tiempos prolongados (menos de 10 o 15 minutos).

Además, es muy útil  para personas que se estén recuperando de una lesión tras un largo periodo de convalecencia. 

También es un método de entrenamiento en diferentes momentos de la temporada o del que nos podemos servir en muchas otras circunstancias, como son los requerimientos de deportistas amateur y profesional de media maratón, maratón, trail, triatlón ... dónde pautar intervalos caminando puede ser una estrategia positiva para asimilar la carga del entreno programado y favorecer el poder realizar intervalos posteriores a mayor intensidad. 

Alternar caminatas con momentos de carrera ayudará a que tanto tu sistema cardiovascular como el musculo-esquelético se adapten progresivamente a la práctica.  

Dependiendo del nivel de condición física, podemos comenzar y pautar intervalos de diferentes maneras,  desde 2 minutos andando y 1 minuto corriendo hasta conseguir terminar corriendo 30 minutos sin parar.
 
Sesión tras sesión vamos restando minutos andando para sumárselos al tiempo de carrera.

¿Qué objetivos pueden lograrse con este método?

CaCo es un método ideal para quienes quieren iniciarse en la práctica deportiva ya que permitirá ir ganando resistencia de forma progresiva. De esta forma, conseguiremos correr durante más tiempo, crear una mayor adherencia al plan y siendo progresivo/as evitaremos molestias que puedan cursar en lesión, sin frustrarnos si intentamos correr 30 minutos los primeros días y no lo conseguimos. 

Nuestra recomendación es que combines tu trabajo cardiovascular (CaCo o el que decidas) con un programa de fuerza individualizado que complete tu entrenamiento de forma efectiva y eficiente. La combinación de ambos es la mejor herramienta para conseguir un cambio real y efectivo tanto a nivel funcional y metabólico como estético.

Beneficios fisiológicos

  • Reduce el riesgo de padecer: Enfermedades cardiovasculares, tensión arterial alta, cáncer de colon y diabetes.
  • Ayuda a controlar el sobrepeso, la obesidad y el porcentaje de grasa corporal.
  • Fortalece los huesos, aumentando la densidad ósea.
  • Fortalece los músculos y mejora la capacidad para hacer esfuerzos sin fatiga (forma física).

Beneficios psicológicos

  • Mejora el estado de ánimo y disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión;
  • Aumenta la autoestima y proporciona bienestar psicológico.

Beneficios sociales

  • Fomenta la sociabilidad.
  • Aumenta la autonomía y la integración social

Beneficios adicionales en la infancia y la adolescencia

  • La contribución al desarrollo integral de la persona.
  • El control del sobrepeso y la obesidad.
  • Mayor mineralización de los huesos y disminución del riesgo de padecer osteoporosis en la vida adulta.
  • Mejor maduración del sistema nervioso motor y aumento de las destrezas motrices.
  • Mejor rendimiento escolar y sociabilidad

Fuente: www.mscbs.gob.es